EL HOTEL
GEOMETRÍA, SOMBRA Y COLOR.
Geometrías, corredores, sombras, metal, madera y color
crean una arquitectura con carácter que cambia con la luz
durante el día.
COLOR SIN PEDIR PERMISO
Murales de gran escala, patrones, ilustración y color recorren habitaciones y espacios comunes.
En Flamingos, el arte no llegó al final para decorar. Estaba desde el principio.

BAJA CON TIEMPO
Junto a la alberca está el bar de Flamingos: pequeño, cercano y pensado inicialmente para quienes se hospedan aquí.
Cócteles, conversación y una luz distinta cuando termina el día.

UNA MAS Y SUBIMOS.
Sillones, aire libre y una perspectiva distinta sobre La Paz.
El rooftop funciona como lounge para leer, conversar, trabajar un rato o simplemente ver cambiar la luz.

MOVERTE. RESPIRAR. VOLVER.
Un pequeño gimnasio y baño turco están disponibles para huéspedes.
Lo necesario para hacer una pausa antes de volver a salir.

SALES, VUELVES. ASÍ FUNCIONA.
Flamingos está en el centro de La Paz, con restaurantes, cafés, bares, el Malecón y la vida de la ciudad a corta distancia.
Más allá están Balandra, Isla Espíritu Santo y el Mar de Cortés.
Flamingos es donde empiezas y donde regresas.

